O al menos eso piensa Sheikh Muhammad Al-Munajid, teólogo musulmán, que, afirma, los ratones en general son espías de Satan.
Dice que los ratones deben ser odiados en todas sus formas, ya sean físicas o en forma de dibujos animados.
Ademas, hizo mención a Tom y Jerry, donde el ratón se burlaba del gato, lo que es inconcebible.

“Los ratones estan hechos para ser odiados. Pero la ley dice que cualquier ser, cuando sea querido por los niños, se convierte en un ser al que respetar, por lo que tenemos que inculcarles a los niños el odio hacia estas criaturas”

Fuente: Esta