f&f3puntuacion

Título: Guia del autoestopista galáctico
Autor: Douglas Adams
Editorial: Anagrama

Por fin lo terminé, lo empecé un montón de veces, pero siempre coincidía que estaba leyendo otro libro, y tenía que ir apartándolo y apartándolo. Pero aqui está, terminada, por fin, esta obra de arte.
El libro cuenta la historia de Arthur, un hombre que vive en una casita apartada que va a ser derrumbada para construir una circunvalación. Pero algo más grande está a punto de pasar, pues una flota vogona se dirige hacia el planeta tierra para destruirlo, ya que una via de circunvalación de la galaxia se ha proyectado, y la tierra está por el camino. Por fortuna para Arthur, Ford Prefect, un gran amigo suyo, tiene un gran secreto, ya que él no es terrícola, sino que viene de un pequeño planeta cercano a Betelgeuse.
Una historia fantástica, irónica, y apasionante que llevará a Arthur a conocer a las razas extraterrestres más extrañas, a buscar la pregunta para la respuesta universal, y, finalmente, a descubrir que la tierra no era exactamente lo que él pensaba.

Me gustaría señalar una frasaza del libro, pero es que hay tantísimas…
-Hasta luego, y gracias por el pescado

Y el momentazo, que cito textualmente

Otra cosa que se olvidó fue el hecho de que, contra toda probabilidad, se había creado
una ballena a varios Kilómetros por encima de la superficie de un planeta extraño.
Y como, naturalmente, ésa no es una situación sostenible para una ballena, la pobre
criatura inocente tuvo muy poco tiempo para acostumbrarse a su identidad de ballena
antes de perderla para siempre.
Esta es una relación completa de sus pensamientos desde el instante en que comenzó
su vida hasta el momento en que terminó.
«¡Ah…! ¿Qué pasa? -pensó.
77
»Hmm, discúlpeme, ¿quién soy yo?
»¿Hola?» ¿Por qué estoy aquí? ¿Cuál es el objeto de mi vida?
»¿Qué quiere decir quién soy yo?
»Tranquila, cálmate ya… ¡Oh, qué sensación tan interesante! ¿Verdad? Es una especie
de… bostezante, hormigueante sensación en mi… mi…. bueno, creo que será mejor
empezar a poner nombre a las cosas si quiero abrirme paso en lo que, por mor de lo que
llamaré un argumento, denominaré mundo, así que diremos en mi estómago.
»Bien. ¡Oooh, esto marcha muy bien! Pero ¿qué es ese ruido grandísimo y silbante que
me pasa por lo que de pronto voy a llamar la cabeza? Quizá lo pueda llamar… ¡viento!
¿Es un buen nombre? Servirá…, tal vez encuentre otro mejor más adelante, cuando
averigüe para qué sirve. Debe ser algo muy importante, porque desde luego parece haber
muchísimo. ¡Eh! ¿Qué es eso? Eso…, llamémoslo cola; sí, cola. ¡Eh! Puedo sacudirla muy
bien, ¿verdad? ¡Vaya! Uy! ¡Qué magnífica sensación! No parece servir de mucho, pero ya
descubriré más tarde lo que es. ¿Ya me he hecho alguna idea coherente de las cosas?
»No.
»No importa porque, oye, es tan emocionante tener tanto que descubrir, tanto que
esperar, que casi me aturde la impaciencia.
»¿O el viento?
»¿Verdad que ahora hay muchísimo?
»¡Y de qué manera! ¡Eh! ¿Qué es eso que viene tan de prisa hacia mí? Muy deprisa.
Tan grande, tan plano y redondo que necesita un gran nombre sonoro, como… sueno…
ruedo… ¡suelo! ¡Eso es! Ese sí que es un buen nombre: ¡suelo!
»Me pregunto si se mostrará amistoso conmigo.»
Y el resto, tras un súbito golpe húmedo, fue silencio.

Si no lo leisteis, leedlo. Pues es uno de esos libros que, una vez leídos, te das cuenta de que en todas partes se le hace referencia.

El libro está disponible en la Biblioteca de Koiora.
Oh, espera, que no sabeis que tenemos biblioteca?
Lógico, la hice hoy…
Biblioteca
Allí, teneis, además de Guia del autoestopista galáctico, los 4 libros que componen la trilogía de 5 de Douglas Adams.

Share