De vez en cuando me gusta pasarme por Cash Converters, es bonito pensar que todo lo que hay, en algún momento hizo feliz a alguien, aunque realmente, gran parte de los productos sean excedentes de pequeñas tiendas. Pero, como no quiero ser yo quien os quite la ilusión. Seguiré con la idea inicial.
Me gusta entrar y buscar pequeñas joyas a precios de risa.
Ese fue el caso de Crazy Factory. Lo encontré en medio de una montaña de juegos a 1 euro. Y lo cogí, a ver que me podía ofrecer.
Crazy Factory te convierte en un empresario que debe hacerse con todo el mercado posible de su… Curiosa mercancía. Antes de cada partida, debes elegir que invento quieres llevar a la calle: un retrete con todas las facilidades habidas y por haber, unos patines a reacción, o un robot amo de casa.
Al empezar tienes una fábrica ruinosa que deberás ir modernizando a medida que tengas recursos. Una fábrica moderna implica mayor producción, más alegria para tus trabajadores, y, como no, una alegría inmensa para ti, al ver lo ‘chachi’ que queda todo.

Además de por la producción y venta de tu producto, deberás preocuparte por el marketing, la investigación de nuevas piezas, la defensa de tu nave industrial contra espionaje e incluso la defensa legal de tu empresa contra robo de patentes.

CrazyFactory

Aspecto de la fábrica al principio

CrazyFactory

Aspecto de la fábrica avanzado el juego

Pros

  • Interfaz simple e intuitiva
  • Gráficos no demasiado horribles
  • Es sencillo conseguir los contratos de compra al por mayor antes que tus competidores.

Contras

  • No hay apenas personalización en el producto, no te puedes crear un producto genial salido de tu mente, sólo elegir las piezas dadas que lo compondrán.
  • A veces pierdes y no tienes claro el motivo.
  • Se acaba haciendo monótono.

El juego es abandonware, y se puede encontrar en muchas páginas en descarga directa, por ejemplo, en Taringa.