Sealand

Sealand, el Estado más pequeño del mundo.
Durante la Segunda Guerra Mundial, el Reino Unido decidió establecer una serie de bases militares, cuyo objetivo era defender a Inglaterra contra los ataques aéreos alemanes. Estas fortalezas marinas podían albergar hasta 200 soldados y poseían artillería para derribar aviones y misiles alemanes. Se encontraban ubicadas a lo largo de la costa inglesa, en el límite de sus aguas territoriales.
Una de estas bases, una enorme contrucción de hormigón y acero, fue bautizada como Roughs Tower y se situó cerca del estuario del río Támesis, pero, al contrario que las otras bases, esta fué construída a 12 quilómetros de la costa, en aguas internacionales.
Después de la Segunda Guerra Mundial terminó, las tropas fueron retiradas de todas las bases por el Almirantazgo británico. Ninguna de ellas fue utilizado nunca por el Reino Unido de nuevo, dejando las fortalezas desiertas y abandonadas. A excepción de la anteriormente mencionada fortaleza, todas fueron derribadas. Esto dio lugar a la singularidad portentosa de la fortaleza. Fort Roughs Tower, situado en alta mar, había sido abandonado en tierra de nadie.
El 2 de septiembre de 1967, el ex comandante inglés Paddy Roy Bates ocupó la isla y se instaló allí con su familia formalmente ocuparon la isla y se instaló allí con su familia, con la intención de aprovechar la condición extraordinaria de la construcción para poder vivir al margen de la ley, y llevar adelante su proyecto de una radio pirata.
Se puso en contacto con diversos abogados para ver si su nueva idea era posible y si podría defenderla frente a un proceso judicial. Y se mudó al fuerte con su mujer Joan, y su hijo Richard. Una mañana, cuando recibieron el OK de los abogados, prepararon la pintura y escribieron en el fuerte una palabra que transformaría su idea en realidad: Sealand. Desde ese momento, Sealand sería un principado cuyo territorio nacional era el fuerte antes llamado Roughs Tower. Él se autoproclamó Príncipe de Sealand y a su mujer la nombró Princesa de Sealand. Era el gobernante de un nuevo Estado autodeclarado como soberano. La nueva Familia Real y todo aquel que jurase lealtad al nuevo país podría vivir en él indefinidamente. Adoptó el lema del principado, “E Mare Libertas” (Desde el mar libres).

En mayo de 1968 un barco británico se acercó al fuerte Roughs para arreglar una boya y Michael Bates, el hijo del Príncipe, tomó este acercamiento como una provocación inaceptable y vació la pistola de su padre con disparos de advertencia. La embarcación se retiró y se inició un proceso judicial en el cual se acusó a Bates y a su hijo de posesión ilegal de armas y uso temerario de las mismas, poniendo en peligro la vida de los tripulantes de la nave. Tras un repaso de casos históricos para buscar un sustento en las defensas de ambas partes, el juez declara a los acusados como inocentes. Las leyes británicas sólo pueden juzgar a ciudadanos que cometan un delito dentro de territorio británico o a bordo de una embarcación con bandera. Y el fuerte estaba fuera de su territorio, y ni era un barco ni llevaba bandera británica. Este es, según el Príncipe Roy, el primer reconocimiento de facto de su nación.

Ellos estaban seguros de que habían creado un nuevo país y de que tarde o temprano serían formalmente reconocidos. En 1969 se imprimieron las primeras estampillas postales del principado. Varios helicópteros viajaron entre Sealand y Bruselas transportando correo con las estampillas del principado. El servicio postal belga las aceptó sin inconveniente, previa negociación con Sealand. La dirección postal oficial es: Sealand 1001, Sealand Post Bag, IP11 9SZ, UK. (Felixstowe).
Para 1972 ya circulaban los primeros Dólares Sealandeses, la moneda oficial. Mantiene desde entonces una paridad 1 a 1 con el dólar estadounidense. La realidad es que nunca se llegó a utilizar como moneda de cambio y sólo se acuñó una cantidad limitada de monedas en plata y oro, para coleccionismo.

En octubre de 1987, el gobierno británico amplió su límite de territorios marítimos de 3 a 12 millas náuticas. Pero dos días antes, Roy Bates hizo lo mismo, y extendió un comunicado donde informaba de la extensión del territorio de Sealand. Según las leyes internacionales, no está permitido reclamar nuevos territorios si se extienden los límites marítimos y aunque nunca se haya negociado oficialmente, en un caso de solapamiento de territorios internacionales como es este, se dividen entre los países a mitades iguales.

En 1990 ocurrió otro incidente y de nuevo Richard Bates disparó como advertencia a un barco que se acercaba al fuerte. Estos volvieron a iniciar juicio y la corte ratificó su anterior decisión, y aunque ahora Sealand sí se encontraba en territorio británico, lo siguieron considerando fuera de su jurisdicción y volvieron a ser declarados no culpables.
Según un comunicado del departamento de Seguridad Social Inglesa, desde 1984 no se debe pagar impuesto alguno mientras se resida en Sealand.

La Guerra de Sealand
A principios de 1978, Roy Bates había entablado algunas negociaciones con el empresario alemán Alexander Achenbach en busca de nuevos negocios. Al principio las cosas fueron bien y Bates le extendió un pasaporte a Achenbach, adoptando así la ciudadanía sealandesa. Pero las cosas cambiaron en pocas semanas.
En agosto de ese año, mientras Roy y su mujer se encontraban en un viaje a Inglaterra para buscar empresas que les interesase explotar la situación particular del principado, Achenbach y un grupo de empleados suyos holandeses, tomaron el fuerte Roughs Tower bajo el pretexto de golpe de estado. Así, Achenbach se proclamó Primer Ministro del nuevo gobierno y tomó como prisionero a Richard Bates, el hijo del Príncipe. Al enterarse, Roy juntó un grupo de personas que habían jurado lealtad a su gobierno y emprendió un ataque sorpresa en helicóptero. Una noche, un grupo de personas armadas y comandadas por el propio Roy Bates recuperaron Sealand, sin causar baja alguna. Richard volvió a ser libre, y Achenbach y sus hombres fueron tomados como prisioneros de guerra. Roy informó de la situación a los gobiernos de Alemania y Holanda, quienes pidieron que se liberaran sus ciudadanos inmediatamente. Roy, siguiendo la convención de Ginebra, liberó a todos los ciudadanos holandeses al declarar el fin de la guerra, pero Achenbach fue acusando de traición (era ciudadano de Sealand) y siguió prisionero.
Alemania envió un diplomático para negociar la liberación de su ciudadano. Aquí se vuelve a aplicar el principio de facto, aunque el gobierno alemán nunca reconoció a Sealand como una nación. Pasaron varias semanas antes de que los príncipes decidieran por fin liberar al rebelde. Así se dieron por concluidas las acciones hostiles. Pero Achenbach no se dio por vencido y desde que volvió a Alemania estableció un nuevo gobierno de Sealand desde el exilio.
Fuentes | Wikipedia, Axxon, Web Oficial





lol! como mola! jajaja, yo también quiero mi principado
realmente curiosa esta historia, es inevitable que se te venga a la cabeza el capítulo de Padre de Familia en el que Peter se independiza de USA y crea “Petoria”