Ahora que he captado vuestra atención, seguid leyendo

Según un estudio realizado por la revista “The Week”, llevado a cabo por Michael Lynn, profesor de la Cornell University, nos revela que la propina que deja un cliente es directamente proporcional al tamaño de los senos de la camarera que lo atiende. Michael comentó al ver los resultados del estudio lo siguiente “Siempre es bueno demostrar científicamente lo que la gente da por descontado”.  Pero la cosa no se queda solo ahí, el tener grandes pechos también influye a la hora de hacer autostop, los conductores prefieren recoger a una chica bien dotada que a una menos dotada…, esto le da más veracidad al dicho “tiran mas dos tetas que dos carretas”.

Otro estudio realizado por el opositor Sergio Rodríguez, ha confirmado la evolución del “ligue” a lo largo de una noche, cogiendo a 10 sujetos para el estudio, todos machos de entre 18 y 21 años, se ha podido observar que todos empiezan con la relación tetas,culo,cara, lo cual dura las primeras 2 horas, de los cuales solo 1 de los 10 sujetos consigue al especimen que buscaba, entonces los restantes entran en fase beta, a partir de las 2 horas buscan una relación tetas, culo, en la cual 2 de los 9 sujetos consiguen al especimen que buscaban, a partir de la cuarta hora de la noche, los sujetos entran en fase “tetas”, con un alto grado de alcohol en sangre, solo buscan tetas, el estado de embriagadez de sus presas provoca que 3 de los 7 sujetos consigan su objetivo, a partir de la quinta hora es cuando los sujetos entran en la fase “de perdidos al río”, y les da igual si el especimen es femenino, animal u objeto, esta última fase suele provocar en muchos sujetos amnesia dolosa o imprudente.