Hoy estuve ante una situación curiosa, ya que presencié como mi abuela le daba “la charla sobre los ordenadores” a mi primo pequeño, esa charla que empieza con “El otro día entré en el ordenador…” y acaba con “…tú no sabrás nada de eso no?”.
Esta conversación en concreto, trataba sobre una búsqueda que google había guardado (maldito…) referido a “culos gordos”, que ya me dirá usted que le puede atraer de tales resultados… [Acabo de ver que hay una página con ese nombre, con sofas de dos cuerpos por bandera...]
Pero realmente no era así el asunto, la cosa es que dos primas aún más pequeñas [De seguir a este ritmo, tendrán edades en negativo] habían buscado en google “culos gordos”, para reirse un rato, como suelen hacer estas generaciones, y en vez de darle a buscar, le dieron a “Voy A Tener Suerte”, y tanta tuvieron que acabaron en culosenpompa.com, una web no apta para gente que no posea carnet de transporte pesado.
La cuestión, el pobre de mi primo, se defendía como podía, y su voz delataba que ESA, no la había visitado, aunque él perjurase que desde la lactancia, ni un sólo seno había asomado por sus pueriles ojos.
Vamos a ver, madres y abuelas del mundo. Cada día los niños nacen más tecnológicamente adaptados, y si años atrás un colchón semiroto era un filón de revistas convalecientes, hoy todo eso está en internet. Y no se descargan videos fuera de tono, porque existe el Streaming, y no se almacenan imágenes, porque sólo hace falta saber usar Google… Y todo rastro se borra, y todo acto, papá internet lo sabe perdonar.
Si el niño ha visto páginas de mal gusto para unos, seguramente después se habrá encargado de borrar el historial de búsquedas de google, y el del explorador. No le de charlas incómodas, porque, aunque todos sabemos que en determinados momentos puede que lo haga, también es cierto que no está haciendo daño a nadie. Es el futuro, y el ADSL y el Cable hacen que no haya páginas que de repente te cobren por la linea telefónica. ¿El niño no gasta? ¡Pues que crezca! ¡Y que conozca su cuerpo!
Ahora que hemos cerrado este tema, os adelanto que en el próximo capítulo trabajaremos el desarrollo materno del sexto sentido para saber si tu hija fuma y vuelve tajada todos los fines de semana a casa.
Gracias por su atención.
Y ahora, doble bombo.