No, tranqui, no cantes otra, gilipollas
Puede que es que tenga el día sensible, o puede que me haya tomado un par de cervezas antes de empezar a escribir esto. Pero es que me cago en la leche.
Hoy he ido a ver el concierto de Melendi que había en la Plaza de España en Pontevedra con Nacdal y la Sra. Koiora. El concierto podría resumirse como un cúmulo de despropósitos por parte del cantante en cuestión. ¿La música? Bien, es él mismo, como un anuncio de Spotify en Repeat Forever, pero, ¿y la basura de bromas que hacía entre canciones? Hombre, por favor, ya sabemos que tu vida debe ser extremadamente excitante, y que no puedes currarte unos chistes para cada concierto, pero soltar una frasecilla forzada para el comienzo de cada canción queda ridículo, y resulta obvio que las traes escritas de casa. ¿Tanto te cuesta mostrar un poco de interés? Sé que Pontevedra no es un paraíso idílico donde ir a recaudar fondos, pero hacemos lo que podemos, payaso, y ya que vienes a ganarte el sueldo, hazlo con decencia.
Tú no eres el primero, ni el último que toca en esta ciudad con acceso libre, es más, no eres ni siquiera el más importante de los que se han presentado, ni el más laureado. Por no ser, ni siquiera eres el más humilde, pues desde Siniestro Total hasta Sergio Dalma (y esto sin apartarme de este año) han concedido un bis cuando se le ha pedido, y tú simplemente te diste la vuelta y te fuiste.
Espero que tengas suficientes lameculos en el mundo como para darte alegría constante, porque, a mi, me has defraudado sobremanera.
Ahora habla de igualdad y respeto en tus canciones, que no me voy a creer ni la primera palabra.





¡Queremos ejemplos! ¿Qué chistes soltaba?