Gracias a Bloguzz he tenido la oportunidad de recibir en casa una muestra de la Shandy de Naranja, la nueva apuesta cervecera de Cruzcampo, que no dejará a nadie indiferente.

La cantidad de latas que recibí (24) es la justa para una cata mínima.

No sé cuantos de los presentes tomarán Shandy habitualmente, pero para los que crean que estoy hablando chino, hago un aparte. La Shandy es un tipo de cerveza envasada que ya trae añadido zumo de, hasta ahora, limón, dejando ya la mezcla en su justa medida, para no tener que cargar con la cerveza y el refresco de un lado para otro. Este tipo de cerveza tiene mucho éxito en los meses de más calor, ya que te refresca, te aporta el sabor de una cervecita fría, y no hace que llegues a casa arrastrándote (al menos en cantidades normales).

La duda que me asaltó siempre que se hablaba de este tipo de cervezas, era el color de la bebida en sí, pues siempre imaginé que, fruto de la mezcla, tendría un color más claro. Pero, como siempre la tomo directamente de la lata (así que campechano soy), nunca me fijaba en el tono de la cerveza, así que, cuando descubrí que Bloguzz me había elegido, decidí no limitarme a escribir un post promocional, sino ir un paso más allá, y ver de que color era esta maravilla de naranja.

Además del color, también era interesante saber a que huele, pues no es lo mismo tomarse una cerveza con naranja que huela a zumo de naranja, que una cerveza con naranja que huela a pepinillos (que no es el caso, ya hablaremos de ello).

Así que vamos a lanzarnos a la aventura, y a meternos de lleno en Shandy Naranja, una apuesta arriesgada, que verá durante este verano como es recibida por el público.

 

 

 

El envase

Comparado con la Shandy “de toda la vida”, han optado por un envase alargado, en vez de la lata baja. ¿Mejor o peor? Supongo que la alargada necesitará menos material (eso lo calculais los que seais de ciencias con una sencilla fórmula) pero le da una aspecto más desenfadado que la lata regordeta. Sino mirad la foto, que parece toda triste…

El color
Aqui tenemos la comparativa del color, sorprendentemente rompió nuestros planes de estudio, y concluímos que ambas tienen color… Cerveza. Ni más claro, ni más oscuro. La única diferencia es que en la Shandy de limón la espuma aguantó bastante más que en la de naranja, que pareció esfumarse, minipunto para la naranja entonces.

El sabor

Mirad lo que me obligais a hacer... Yo! Bebiendo!

 

Si la Shandy de limón tenía un sabor bastante acentuado, la nueva versión de naranja baja muy bien, es suave y tiene un importante sabor a naranja, es más, si no te dijesen que es cerveza, podría pasar por un refresco de naranja con un regusto extraño.

 

Con todo, la Shandy de naranja promete ser una alternativa muy interesante para este verano, para tomarse algo en una terraza bajo un sol justiciero. Tú, el sol, y tu Shandy Cruzcampo. El trio perfecto para un verano que se acerca rápidamente.

 

Podeis informaros más sobre Shandy Naranja en su Facebook, Twitter o Blog

 

 

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