Pirateando por tu pais

Hyman Strachman es un hombre de 92 años y metro sesenta y cinco de altura. La perfecta definición física de abuelillo entrañable. Antiguo broker, vivía felizmente hasta que en 2003 murió su mujer. Entonces se enfrascó en la búsqueda de una aficción con la que llenar sus noches de insomnio.
Revisando una web que recogía las peticiones de soldados en el frente, se dió cuenta de que había una cantidad inmensa de peticiones de películas en DVDs, y decidió que el respondería a todas ellas. Así que armándose de valor, y de CDs vírgenes, comenzó a hacer copias de DVDs de dudosa procedencia que llegaban a sus manos. DVD a DVD, iba haciendo copias, y las enviaba en tarrinas completas al frente, donde se recibían y distribuían.
Al ver el señor Strachman que hacer copias de una en una era lento, y habiendo recibido ya varias cartas de agradecimiento de los soldados, invirtió 400 dólares en una bestia de la piratería.

Su nuevo ordenador escupe cada 10 minutos 7 nuevas copias de una película, lo que le permite grabar unos 100 DVDs al día.
El señor Strachman calcula que desde 2004 debe haber enviado unos 300.000 DVDs, y ha gastado casi 30.000 dólares en la broma.
Hyman dice que lo que le anima a seguir enviando son las cartas de agradecimiento que le llegan constantemente, y que decoran las paredes de su despacho.
Cuando le preguntan si alguna vez ha tenido problemas con la justicia, responde que no, “seguramente porque soy un viejo”.
Via | The New York Times




“¡Ese es mi abuelo” Me gustaría decir