Con esa frase tan simple era con la que mi madre me avisaba cuando hacía el cafre de pequeño en bicicleta, estableciendo prioridades.
Tras un par de posts dedicado a tetas, está bien quitar un poco de tensión sexual al asunto, y tensarnos de otro modo.
Para vosotros este video de Marcelo Guvi, para dejarse no sólo los dientes, sino el alma completa contra uno de esas piedras…

Share