¡No te rías que el dentista es caro!
Con esa frase tan simple era con la que mi madre me avisaba cuando hacía el cafre de pequeño en bicicleta, estableciendo prioridades.
Tras un par de posts dedicado a tetas, está bien quitar un poco de tensión sexual al asunto, y tensarnos de otro modo.
Para vosotros este video de Marcelo Guvi, para dejarse no sólo los dientes, sino el alma completa contra uno de esas piedras…




Y que haya gente que no se aparte del camino… para matarlos