Contigo todo suena a música

He de reconocer que yo ya me he convertido en ese tipo de gente que tiene dos pantallas en el PC, y que mientras en uno juega a cualquier juego casual muriendo penosamente, en la otra ve una serie o película sin enterarse de la misa la mitad. Pero ese es mi rollo.

Pero hubo un tiempo, no mucho tiempo atrás, en que yo jugaba a algo y estaba atento a lo que hacía, una época en la que no solo era capaz de meterme en un juego, sino que conseguía incluso jugar dos días seguidos a lo mismo sin quedarme mirando 15 minutos a una interminable lista en Steam para acabar jugando a lo de siempre 10 minutos (y sin prestar atención).

De esa época, y de esta, y de todas (tras dos años sin escribir algo de más de 100 palabras no estoy como para filtrar demasiado mis opiniones) voy a daros el TOP X (cuando acabe, os diré cuantos han sido al final) de canciones de videojuegos que realmente me han gustado, y he vuelto a escuchar años después, solo por poder disfrutar de la propia canción. Puede que falten canciones “míticas” de juegos “míticos”, pero, por ejemplo, al Age of Empires jugaba al son de System of a Down, y aunque incluiría Prison Song en la lista, pues no sería justo. Bueno, justo si, pero los millones de visitantes que llegasen desde Google no pillarían la referencia.

Vamos a empezar fácil, por una melodía que tuve durante cientos de horas presente.

El GunBound, como casi todos los juegos online, son especialistas en que te pases el 60% de la partida en el Lobby, esperando a que alguien quiera jugar contigo (o lo dejas en segundo plano y te pones a hacer otra cosa en el PC o en la casa, claro), el tema es que la melodía estaba ahi, presente, all day long, oh long Johnson.

El GunBound estaba siempre en mi segundo plano, pero si le preguntásemos a mi madre cual es la melodía que mejor conoce, probablemente tararearía esta:

No solo echaba horas y horas jugando por la noche, sino que además, jugando en un Pentium 200Mhz, cada partida tardaba en arrancar 4 o 5 minutos, por lo que la canción empezaba, yo me levantaba, me olvidaba de la partida, la canción seguía en loop contínuo, yo me iba al salón, el ordenador terminaba de cargar, mis aldeanos se quedaban mirando al horizonte, a la espera de una orden divina que nunca llegaba. Yo, mientras, me tiraba en el sofá a ver algo sin salsa en el salón, la música seguía. El enemigo construía su cuartel, creaba soldaditos, mis aldeanos ahí, estoicos, dispuestos a afrontar su futuro. Un futuro que parecía prometedor siendo controlado por un humano frente a una IA siempre en fácil. Además estaba el tema de los trucos, nadie jugaba al Tzar sin trucos. Si alguien dice que jugaba sin trucos, miente.

Al final, media hora después, volvía a mi habitación, a mis aldeanos muertos y el cartel de “has perdido”, y la eterna canción sonando. Era el momento de volver al menú, darle a partida nueva y, mientras cargaba, ir a ver si había algo que hacer por la casa.

Si seguimos por el mundo de la estrategia, debemos saltar a un juego al que no le dediqué demasiado, pero que instalé bastantes veces solo por su música. Lo admito. Si tuviese los datos de contacto de sus creadores, les enviaría un correo super emotivo. No tengo los datos. Se quedan sin agradecimiento.

El “Civilization: Call to Power” era una ramificación de la galardonada saga Civilization.

Galardonada

GALARDONADA

Interiorizad mi fluidez lírica antes de que continúe.

El “Civilization: Call to Power” era una ramificación de la galardonada saga Civilization, que si bien no aportaba nada novedoso a la hora de jugar, tenía una música que me encandiló. Hasta el día que descubrí que las bandas sonoras de los juegos podían conseguirse sin tener que instalar y abrir el juego, lo instalé seguramente una decena de veces.

El que nunca llegué a desinstalar, desde que mi madre con su infinito amor me lo compró por 5.995 ptas. fue el Fifa 2000, con Guardiola en portada. Es el único Fifa que he tenido, y de las horas que jugué a él interioricé decenas de canciones, pero el otro día apareció una en la radio e incluso mi hermana la reconoció, así que supongo que es esa la que debe aparecer en el post.

Obviad el video, imaginaos la canción mientras intento fichar a las grandes estrellas de la época en el Celta, porque yo en aquel momento era más futbolero de lo que he sido nunca. TENIA UN FIFA, TENIA UNA CAMISETA FIRMADA POR TODO EL CELTA, y un balón firmado por Mazinho. Ojo ahí.

Más adelante, tras todos mis fracasos deportivos (que no vienen a caso), me adentré en el mundo del rugby, y me compré el Rugby 2005 para PlayStation 2, siendo el único juego de la consola que jugué más de 3 horas. Y también tenía temazos que escuchaba una y otra vez durante las horas en el menú.

La verdad es que cada vez que añado una canción a este post, me quedo embobado escuchando las canciones no inluidas. Debe ser por esto por lo que dejé de escribir. Me consume la vida todo esto.

Anyway, ahora ya no instalo juegos desde CDs, por tener, ya no tengo ni lector óptico en ningun equipo (por poco que le entusiasme eso a mi pareja). Porque ahora habemus Steam. Y dentro de Steam, el primer juego que tuve (y jugué).

El Team Fortress 2, además de un gran juego que ha sabido envejecer muy bien (pese al Overwatch), fue el primero de los 638 juegos que tengo. En algún momento jugué mucho, y esa música, como la del Tzar, estaba de fondo por la casa mientras hacía cosas y esperaba a que alguien jugase conmigo. Hoy sigue siendo el 6º juego con más jugadores activos en Steam, pero yo no lo tengo ni instalado. Pero veo a Hiper, que es colega y juega a estas cositas. Y yo lo apoyo en Patreon, que aún no tengo claro que beneficios me da, pero bueno, que por 1€ al mes puedo permitirme probarlo.

Siguiendo en Steam, he jugado muchas horas al Dungeon Defenders y al Trackmania, pero ninguna de sus bandas sonoras ha sabido conquistarme. En cambio hoy, y ahí vamos con el motivo del post.

Hoy en mis agradabilisimas 8 horas de oficinas {Como ayer [Y el día anterior (no, que fue domingo)]} “amenicé” mi estancia con la música de uno de los últimos juegos a los que he sido capaz no solo de dejar la música y el sonido en general, sino de disfrutar con ella. Porque es un juego entretenido, es cooperativo hasta 4 personas con mando, es barato y lo juego con mi novia. Todo son ventajas.

Hola de nuevo. Espero quedarme.

Quincho

Joaquín Muruais Estudiante de Publicidad y Relaciones Públicas. Bloguero desde el 2004

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