FoMO

Instálate ahí el Diablo 3, que empezó una nueva temporada

Y ahí voy, tras volver de un día que se me ha hecho excesivamente largo, y me instalo el juego, y le echo horas, y subo el personaje a tope y me equipo y hago fallas una tras otra para lograr conseguir un set que, en el fondo, me da igual.
PERO NO PUEDO NO TENERLO

Cómprate el ARK, que acaba de salir y es un juegazo

Y lo compras, aún sabiendo que este tipo de juegos ni te encanta ni te consigue enganchar lo suficiente como para salirte rentable. Y lo juegas. Pero nadie más juega. Y si en grupo podía no engancharte, individualmente te resulta totalmente infumable. Le das una oportunidad pero nada.
Le das un tiempo en el limbo de los juegos, que es cuando lo tienes instalado pero ni lo tocas.
Otro día revisas tu lista de juegos en Steam y hasta le asignas una categoría “Proximamente”, o “Favoritos”, a ver si se rentabiliza él solito.
Pero tampoco.
Dos meses después lo desinstalas y no te vuelves a acordar de él.

Hasta que sale por 3 euros en las ofertas de verano, y recuerdas que tú lo compraste por 25€. Una gran inversión.

¿No juegas al Overwatch?

¡Y POR SUPUESTO QUE LO COMPRAS! No vaya a ser que sea “The Next Big Thing”, y tú, que eres un perfecto inútil jugando a FPSs pierdas la oportunidad de convertirte en un Top Tier de un juego grande.
Pero eres malo, no porque sea un juego nuevo vas a entrar y partir la pana. Así que juegas muchas horas hasta que descubres que, obviamente, hay mucha gente mejor que tú. Ganas unos niveles, dejas la cuenta en nivel para poder jugar competitivo (por si acaso te fichan en un gran clan y tienes que entrar a jugar la liga profesional mañana por la mañana), y no vuelves a jugar.

Hoy por la noche vamos a haver una raid con unos colegas de USA

¿Cómo no te vas a quedar despierto, a riesgo de no rendir al día siguiente en lo que tengas que hacer? Es en estas citas nocturnas en las que se consiguen los objetos buenos de verdad, y no quieres ser el único que dentro de 3 días no tenga el equipo super guay. Solo porque querías dormir.

¡Lo que te perdiste!

El “miedo a perdértelo” [o FOMO en inglés (Fear Of Missing Out)] es una epidemia bastante gorda, y no solo aplica a los juegos online, como en los ejemplos de arriba, sino que aparece también cuando todo el mundo mira para el teléfono durante la comida (por si pasa algo alucinante y te enteras 20 minutos tarde).
El miedo a perderte un evento hace que a la larga te pierdas bastante más.

Y todos la sufrimos, más o menos. Y la publicidad (OH! MALDITOS PUBLICISTAS) no hacen más que animarnos a meternos más dentro con esloganes tipo “¡No te lo puedes perder!”.

PUES A LO MEJOR ME LO QUIERO PERDER.

Aunque probablemente no.

Más info | FoMO Wikipedia

Quincho

Quincho Buena gente

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