Ya tenemos una edad

Aquí estoy, con 25 años a mis espaldas o un cuarto de siglo, que suena más imponente. Un cuarto grande y luminoso, probablemente con un bonito aparador en una esquina, fruto de la tala incontrolada de árboles en un bosque del que ya nadie se acuerda. Antes aún iban los niños a jugar, los ancianos a pasear, y los jóvenes alocados a tallar en las cortezas de los árboles promesas de amor eterno que duraron menos de lo que tardaron en salir del bosque, pero quien soy yo para juzgarles, o para intentar robarles su alegría. Puede que al salir del bosque ya no hubiese nada, o puede, y sólo puede, que estuviesen destinados uno para el otro. Entonces el árbol crecería, repondría su corteza, taparía las marcas del amor de la juventud, y un día unos todavía enamorados padres llevarían a sus hijos al bosque donde todo empezó.

Pero ese bosque ya no existe, lo talaron, para construir un aparador, un aparador que reside en mi cuarto. Mi cuarto de siglo.

Tengo que empezar a comer ese tipo de fruta que mejora la memoria, no recuerdo cual es, supongo que debía haber empezado a tomarla hace tiempo. Ahora a lo hecho pecho, trataré de no olvidar mi nombre, o que tengo que tomar esa fruta, puede que si le describo la situación a un frutero me de la fruta necesaria, o un bonito frutero lleno de colores que colocar sobre el aparador. Con suerte la madera era de un naranjo, y colocar naranjas sobre él es como colocar trozos de personitas sobre un cadáver, un poco turbio todo. Creo que no quiero las frutas ya.

Vivo en un piso en el que hace demasiado frio como para escribir en el teclado del ordenador. Además, teniendo en cuenta que escribo con los dedos meñiques levantados cual asiduo bebedor de té ante la reina de Inglaterra, éstos se me enfrían y se solidifican, bueno, eso no, sólidos ya son, como que se enfrían a tope de powah y no se mueven. Que fraguan, vamos, es que estoy muy metido en la jerga del cemento, y se me escapan los tecnicismos.

Bueno, que los dedos duelen, porque en el piso hace excesivo frío. El truco está en meterse debajo de las mantas, y esperar a la mañana para llegar a la oficina, que allí hace calorcico, pero no se puede dormir. Una de cal y una de arena. Aunque no acabe de entender esa expresión, probablemente porque no entiendo cuál es la buena, si la cal o la arena. Los de Calgonit lo tendrían claro. Ojalá fuese publicista para entender sus chascarrillos. Oh, wait.

TL;DR: Tengo 25 años, pero no es nada nuevo, llevo varios meses así. Y no me sale de los cojones que a estas alturas venga nadie a condicionar mi vida sólo porque se le tuerza el culo. Y no tengo queja, supongo.

Un año de cerveza III

Como hice primero durante el 2010 y después en el 2013, en este 2014 ya muerto y enterrado apunté fielmente cada cerveza que tocaron estos labios y se curró este hígado. He vuelto a buscar el dato de cerveza anual por persona en España, y la agencia EFE dice que son 46,3 litros por persona.
Yo no sé a quienes cuentan, porque en mi círculo social tampoco soy el que más cerveza bebe, y aún así soy 4 españoles medios, todos juntos, unos encima de otros, con un abrigo muy grande y un sombrero, entrando en una tasca de mala muerte a pedir un bocatacalamares y una cañita.
cerveza20143

¿Conclusiones? He aumentado en 50 litros el consumo de cerveza, lo cual es bastante, un 33% más que el año pasado, a grosso modo. También es destacable el subidón que han sufrido las latas de 33cl, dato que está intimamente ligado a haberme ido a vivir a un piso y que las latas de Estrella Galicia las vayamos consiguiendo by the face.
Pero bueno, que no hay duda de que ha sido un año bastante duro, y que habria que asentar estos números en algo un poco más bajo, supongo.
Aún así, sigamos contando cerveza, sigamos bebiendo con amigos para celebrar las victorias (que espero sean más este año), y bebiendo en solitario para ahogar las derrotas.

Mi wishlist

[section_dd][column_dd span=’12’][text_dd]Llegaaaa la Navidad, con sabor (a, de?) mazapán… Siempre dudo en esa preposición, y creo silencio incómodo como cuando al cantar ‘Cumpleaños feliz’ todos llegamos a ‘Te deseamos…’ y se produce el encontronazo entre los que son de decir el nombre, y los que dicen ’todos’, será desencadenante este encontronazo no sé si de una guerra mundial, pero de una pequeña guerra que de para argumento de un par de películas seguro. Todos los años, aunque cada vez menos, llegadas estas fechas alguien viene a preguntarte qué quieres que te regale, ahora con lo del amigo invisible te sacas un muerto de encima, regalas cualquier mierda a quien te toque, y todos contentos. Pero cuando viene la abuela con su generosidad a ofrecerte carta blanca, es complicado dar una respuesta apropiada rápidamente sin arrepentirte un rato después. Pero ya será tarde, porque con su fugacidad octogenaria ya tendrá, si no lo que le pediste, si algo mínimamente aproximado. Es por eso que he decidido crear una lista de las cosas que quiero. No en Navidad, ni en mi cumpleaños, ni en el próximo año. Pero que si alguno es capaz de dármelas, pues será un gran regalo, y estaré muy agradecido. Puede que algunos elementos de la lista parezcan estúpidos, requieran más explicación, o nadie pueda hacer nada por conseguírmelos directamente, pero seguro que algo se os ocurre. Y sabiendo la lista, es más fácil dar un regalo. De ahí las listas de boda en El Corte Inglés. La lista se irá ampliando, así que revisa de vez en cuando por si hay algo que puedas hacer. [/text_dd][/column_dd][/section_dd][section_dd][column_dd span=’12’][divider_dd style=’solid’ animation=’none’ duration=’0′][/divider_dd][h_dd type=’4′]Preparar un café en la máquina de una cafetería [/h_dd][text_dd]Sobre todo quiero vaciar el filtro de café dando 3 golpes al extraño cajón que hay siempre debajo. Acepto que alguien me explique el proceso la primera vez, y después lo haga yo. Puntuará todavía más si me dejan además calentar la leche con el coso ese que hace pffffffffffffffffffffffffff [/text_dd][progress_bar_dd complete=’100′ text=’Hecho! [Café completo, incluido el pssssssssssssssssss]’ bar_color=’#48ff00′][/progress_bar_dd][/column_dd][/section_dd][section_dd][column_dd span=’12’][divider_dd style=’solid’ animation=’none’ duration=’0′][/divider_dd][h_dd type=’4′]Romper algo de cristal con un bate de béisbol [/h_dd][text_dd]No tiene que ser específicamente de cristal sirve cerámica o cualquier cosa que haga ruido cuando le de el golpe. Cuanto más grande el objeto, mejor, claro. Tengo que poder darle con fuerza sin riesgo a cargarme nada más. [/text_dd][progress_bar_dd complete=’0′ text=’Aún nada’ bar_color=’#ff1414′][/progress_bar_dd][/column_dd][/section_dd][section_dd][column_dd span=’12’][divider_dd style=’solid’ animation=’none’ duration=’0′][/divider_dd][h_dd type=’4′]Disparar un arma de fuego [/h_dd][text_dd]Puede que sea de todas la más complicada de conseguir, pero por pedir… Me da igual que sea una escopeta deportiva, una pistola o un bazooka. Tiene que ser en un sitio adaptado para ello y sin poner en riesgo a nada ni nadie, esto excluye, por tanto, caza o disparos al aire en medio de una revolución. [/text_dd][progress_bar_dd complete=’0′ text=’Aún nada’ bar_color=’#ff1414′][/progress_bar_dd][/column_dd][/section_dd][section_dd][column_dd span=’12’][divider_dd style=’solid’ animation=’none’ duration=’0′][/divider_dd][h_dd type=’4′]Caminar 10 pasos haciendo el pino [/h_dd][text_dd]Quiero ser capaz de caminar 10 pasos con las manos haciendo el pino, no necesito que nadie lo haga por mi, sólo que me expliquen el proceso, y tengan paciencia ante mi temor a darme una leche. [/text_dd][progress_bar_dd complete=’0′ text=’Aún nada… Y es problema mío. :D’ bar_color=’#0077ff’][/progress_bar_dd][/column_dd][/section_dd][section_dd][column_dd span=’12’][divider_dd style=’solid’ animation=’none’ duration=’0′][/divider_dd][h_dd type=’4′]Gritar como un loco en un sitio muy alto [/h_dd][text_dd]Sirve un acantilado, una montaña, un rascacielos, una antena gigante, una nave espacial… El único límite es vuestra imaginación. Quiero gritar con todas mis fuerzas, y quien venga está invitado a acompañarme. [/text_dd][progress_bar_dd complete=’100′ text=’Hecho!’ bar_color=’#48ff00′][/progress_bar_dd][/column_dd][/section_dd][section_dd][column_dd span=’12’][divider_dd style=’solid’ animation=’none’ duration=’0′][/divider_dd][h_dd type=’4′]Pasar una noche tirado en la hierba en un sitio donde se vean las estrellas [/h_dd][text_dd]No es necesaria conversación, ni siquiera es obligatoria la compañía. Tiene que ser un lugar desde donde se vean las estrellas, en una noche despejada. Si hace frio me llevo un jersey, pero la hierba no puede estar húmeda, porque no usaré esterilla-manta o similar [/text_dd][progress_bar_dd complete=’100′ text=’Hecho! Aunque no toda la noche, hacía frio’ bar_color=’#48ff00′][/progress_bar_dd][/column_dd][/section_dd][section_dd][column_dd span=’12’][divider_dd style=’solid’ animation=’none’ duration=’0′][/divider_dd][h_dd type=’4′]Correr desnudo por la nieve [/h_dd][text_dd]Creo que no son necesarias más explicaciones, pero por si acaso: No pueden detenerme por escándalo público. No tiene por qué ser una media maratón. Tiene que haber un sitio donde abrigarme una vez que me de cuenta de que ha sido una idea pésima. [/text_dd][progress_bar_dd complete=’100′ text=’Hecho!’ bar_color=’#48ff00′][/progress_bar_dd][text_dd]Hecho. En un área de descanso en una ventisca. Hay un video documental, pero no creo que sea apto para todos los públicos. Aún así, deberéis fiaros de mi palabra. Colaborador | Mercucio [/text_dd][/column_dd][/section_dd][section_dd][column_dd span=’12’][divider_dd style=’solid’ animation=’none’ duration=’0′][/divider_dd][h_dd type=’4′]Recibir un masaje [/h_dd][text_dd]No quiero a un profesional, quiero que alguien me dé un masaje sin más. Nunca me han dado uno. Si tiene o no final feliz ya depende de la predisposición de la persona ofertada. [/text_dd][progress_bar_dd complete=’100′ text=’Hecho!’ bar_color=’#48ff00′][/progress_bar_dd][/column_dd][/section_dd][section_dd][column_dd span=’12’][divider_dd style=’solid’ animation=’none’ duration=’0′][/divider_dd][h_dd type=’4′]Vaciar un extintor mientras río como un enfermo [/h_dd][text_dd]No puede ser un extintor en uso o robado, no puede dañarse propiedad pública o privada en el proceso. Tengo que poder reir como un enfermo disparando un lanzallamas. [/text_dd][progress_bar_dd complete=’0′ text=’Aún nada’ bar_color=’#ff1414′][/progress_bar_dd][/column_dd][/section_dd]

Cállate, quincho

Llevo un rato escribiendo en un word algún tipo de post en el que, mediante coñas y dobles sentidos, os cuente más o menos qué se me pasa por la cabeza, qué estoy haciendo, y qué cambios ha dado mi vida. Pero que coño, vamos a escribir a pelo, con palabrotas, castellano con tacos, hostia.
Las cosas cambian, la vida gira y no hay nada que hacerle, no hay gurús que te digan por donde ir y por donde no, y sería estúpido por mi parte creer que tengo el mínimo control sobre quien lee esto para imponer mi punto de vista.
Así que voy a limitarme únicamente a dar mi punto de vista, que nadie se lo tome como una lección de vida, o una guia a seguir, que sé que hay gente muy fiel, no a mi, pero a la necesidad de que alguien le diga que hacer.
Mirad a vuestro alrededor, sabe Dios donde estais, un cuarto? un despacho? un autobús? ¿Hasta que punto estais felices con vuestra vida? ¿Os estáis conformando con algo?
Estoy seguro de que tenéis mucho más que aportar de lo que creeis, seguro que hay alguien ahí que realmente aprecia lo que sois, lo que haceis y cómo lo haceis, pero por comodidad, vergüenza o pánico no salís de vuestro reducto.
La vida es muy dura, mañana podría atropellarte una furgoneta saliendo de casa, y ya no habría nada más que hablar. ¿Es como estais ahora como os gustaría pasar a la historia?
¿Es esto lo que quereis?

Vamos a dar todos un pasito más hacia la felicidad, porque si nos atrancamos jamás seremos felices, o creeremos que lo que tenemos es a lo que optamos.

Para bien o para mal

Hace casi un mes que vivo en Vigo, no se puede decir que haya saltado el océano, pero una ria no es un charco despreciable. Sigo siendo becario, pero prolongado, por lo que hasta abril al menos tendré algo similar a un sueldo, y después el tiempo dirá.
Vivo en una bonita quinta planta sin ascensor, para contornear mis ya de por si espectaculares nalgas, comparto piso con una compañera de la carrera, y me hago mi propia comida, que llevo en tuppers al trabajo, mi rango abarca desde ensalada de cuscús con excesiva cebolla o tortilla de patatas a la que me olvido ponerle sal, hasta callos de la abuela recalentados. Y sobrevivo.
Y el tiempo libre lo dedico a hacer lo que me da la gana.
I’m doing science and I’m still alive.
Still Alive.
Still Alive.

Selfie

¿Cada cuanto tiempo os miráis al espejo? Sé que no es la forma más suave de empezar una conversación, pero acabo de lavarme los dientes y me sorprendí a mí mismo al ver la forma de mi barbilla, no sé por qué no creía que fuese así. Tampoco puedo describir cual era la imagen que tenía de ella, cierto es.
La pregunta, aun así, viene a decir si realmente sabéis que pinta tenéis, ¿seríais capaces de dibujaros? Pero con detalle, no sólo hacerlos las gafas, barba y pelo, que es lo que hago yo. Dibujaros con detalle, forma de los pómulos, espesor de las pestañas… o altura de las orejas. Yo me he convencido de que no me reconozco, y si me cruzase con un yo mismo rapado y afeitado por la calle, ni siquiera dudaría. ¿Sabéis las clásicas rondas de reconocimiento de las pelis americanas en que a la señorita la ponen detrás de un espejo de esos que por un lado si pero por el otro no a señalar al cretino que le robó el bolso, probablemente vestido de payaso, o con una media en la cabeza? Pues yo sería el que señala a su reflejo en el cristal totalmente convencido, y me mandaría a mí mismo a la cárcel. Después tendría que hacerme mi propia llamada e ir a visitarme, entregarme una lima metida en un bocadillo y llorar mi ausencia en casa mientras limo con presteza los barrotes de mi celda. Sin pensar que los barrotes que he limado no conducen a la libertad, sino a la celda de al lado, desde donde otro yo me mira, no es la primera vez que me mando a la cárcel, al parecer, y hay todo un grupo de yos en el pabellón que sueñan con verme entre rejas, pero ya se ven entre ellos, y eso calma su ira, hasta que voy a visitarles, a todos, a mí, y tengo que poner buena cara, porque no soporto ver en lo que me he convertido, pero doy gracias al altísimo por seguir conservándome bien.
Entonces llego a casa, me doy una ducha, y me miro al espejo. Hay alguien en el baño conmigo. Y no tengo claro si soy yo.

Divagando ando X

Buenos días a las 3 de la mañana. Os hablo desde mi semana de vacaciones, es otro rollo, otra movida. Porque esta es la primera vez que tengo una semana de vacaciones, y no tres meses. Resulta extraño, lo sé y qué? Cuando el sol baje más, mira bien y verás una luz que te hechizará. Perdón, me he ido a Aladdin sin querer, no sé si llamarle Al o quizás prefiere Din, o Rintintín? Qué vida más loca.
Bueno, pido turno de palabra.
Tiene la palabra el Ilustrísimo y Excelentísimo Señor Don Graduado en una carrera sin demasiado futuro, Quincho. Porque mi carrera (Publicidad y Relaciones Públicas) no es que sea la polla, como bien dice el refrán que cada uno adapta a su gusto: “En publicidad, y medicina, todo el mundo opina”.
Bueno, eso, que tengo la palabra. ¿Qué carajo es lo que odias esta vez, que estás aquí con preámbulos inútiles? Os preguntaréis. Pues ahí vamos.
Odio a la gente que tira basura al suelo, sea la que sea. Los fumadores creen que tirando las colillas al suelo son más chulos, en plan “yo fumo, el mundo es mío, y por mis cojones que aquí os dejo la colilla”, ¿qué os creéis? No estamos aquí para recoger vuestra mierda, o que para que el motivo de que no vayamos descalzos por la calle en plan hippies come flores sea que pueda pegársenos una de vuestras colillas a los pies. Es un trozo de algodón, que si apagas bien, te puedes meter en el bolsillo, y lo tiras más adelante. “Pero es que eso es un coñazo, yo paso”, pues si tan comprometido estás con lo que es un coñazo y lo que no, no fumes, que el coñazo es que tengas que salir a fumar fuera, que te gastes 4 euros en una cajetilla, o que ‘chines’ todo lugar por el que pasas. Un coñazo eres tú, fumador, y no el tirar las colillas a una papelera.
Odio a la gente que se hace el mártir, como si los demás debiésemos rendir pleitesía a sus actos a la primera, darle la razón cual esclavo encargado de dar uvas por una al César, y tengamos que aguantar sus ñoñeces cuando algo no está a su gusto. Si no está a tu gusto, te jodes y buscas la forma de arreglarlo siendo productivo. No vale poner a llorar, enfurruñarse o irse a otro lugar, a la vida hay que echarle cojones, y si tienes los ídem para enfadarte, tenlos para intentar arreglar las cosas. Mi (proyecto de) suegro dice aquello de ‘como decía el otro’, y lo voy a aprovechar ahora. Pues como decía el otro, no me toques los cojones y afronta tus problemas.
Odio a los resabidillos, a los que te dan lecciones de vida, y a los que juzgan tus actos. No soporto a quien tiene el valor de decir como deberías afrontar las situaciones de tu día a día. ¿Tú de que hablas? ¿Quién eres para empezar? Y enlazando con esto, odio a los que se creen líderes de masas, a los que van por las fiestas creyendo que todo el mundo les debe conocer, y si alguno parece dudar, o simplemente pasa de él, se le presenta. Yo no quiero que te presentes, yo no quiero conocerte. Yo no quiero ser uno de tus 1500 amigos de Facebook a los que mandas sistemáticamente la invitación al concierto de unos colegas tuyos, para poder decir que es que el concierto fue un éxito porque tú moviste el evento. Tú lo que no tienes es un perfil propio, no sabes quién eres y lo ocultas tras un halo de ego que intentas mover. No te conozco, no me conoces, no necesito formar parte de tu ejército.
Odio a los tios que te miran por la calle y parecen buscar pelea, odio que me toquen por la calle, y odio que me toquen en privado (bueno, vamos a ver…). No me gusta que me den besos si no hay motivo para ello, yo acepto que me presentes a tu amiga y me de la mano, y al carajo. Sé que forma parte de nuestra cultura, pero realmente no necesito pegar mi mejilla a la de esta perfecta desconocida sólo para que quede sellado que realmente nos conocemos ¡Si no me voy a acordar ni de su nombre en 20 minutos! Démonos la mano, pues, que quedará todo mucho más seco, y será menos forzado cuando nos presenten la semana que viene por segunda vez. Al menos no habré tenido contacto más allá de una mano contigo. Seré casto y puro.
Hasta la sepultur(o)

Noticiero ero ero

Esta semana estoy de retiro espiritual, pero, aunque en mi vida no pase nada, el mundo sigue girando, y no quiero que la actualidad en España se pase por alto. Así que en mi resumen de actualidad de hoy os vuelco lo que opino de tres temas tan importantes para la seguridad del estado de bienestar de España que seguro que os habéis creado vuestra propia opinión, totalmente errónea. Soy vuestro líder espiritual, entiendo que debo tomar responsabilidades.

  1. En Valencia los vecinos denuncian que un combate kick boxing que organizó un gimnasio del pueblo, tenía entre el público a menores de edad. En un pueblo. Kick boxing. A las 23.30. Amateur. ¡Así no me extraña que los niños acaben en las drogas! Es inhumano (o Unamuno) dejar que unos niños vean la bestialidad que supone el combate entre dos personas en un ring de forma amateur y aun teniendo todas las medidas de seguridad. Lo que tienen que hacer los padres que salen dando explicaciones en la tele es acostar a los niños a la hora que hay que acostarse, dejar de quejarse por tonterías, y empezar a quejarse por que en horario infantil aparezcan crónicas taurinas en la televisión pública o que se celebren los San Fermines, que se centran en tocarle los huevos a los toros. Esa hiperprotección de los niños no sirve para nada, y más teniendo en cuenta que en la exhibición deportiva ni se le daba una paliza a nadie, ni había peligro ninguno para los contendientes, que estaban ahí de forma voluntaria. Madurad antes de intentar inculcar valore
  2. Condenan a tres tripulantes del barco Juan Sebastián El Cano por vender 20 Kg de droga en Nueva York que habían cogido de camino. ¡EXPORTACIÓN! Aún por encima que los tripulantes del barco se meten en el contexto histórico… Ni que los españoles llevásemos seda a las Américas para intercambiarlas por bonitas historias. Nosotros llevábamos balas que cambiábamos por oro y hembras fértiles. Así que si los tripulantes del barco El Cano, llevan droga, lo único que puedo pedirles es que se registren como autónomos, porque la cosa está jodida, y que nos quede al menos algo a la sociedad.
  3. 12 chicos ya se han caído por la ventana de hoteles de Mallorca. 12 chicos se “han caído”. ¡Qué complicación tendrá el balconing por Dios! Si estás en un 3º, encima de la piscina, caes dentro, no pasa nada. Si estás en un tercero, encima del parking, caes en duro. Es ley de vida, no hace falta hablar nuestro idioma. Así que antes de intentar hacer una barbaridad, asómate a la ventana, a ver hacia qué lado del hotel da. Una vez elegido el lado, cerciónate de que la piscina está cerca, no vas a saltar 8 metros borracho, y en el aire no puedes nadar a braza. Si estás encima, caes dentro, si debajo tienes una tumbona, algo falla. Y por último, y no menos importante. Si te vas a tirar a una piscina desde un tercer piso para impresionar a una chavala, es que eres subnormal. Si la hembra está en el piso, tirarte sólo te aleja de ella, y con el planchazo que te vas a dar contra el agua vas a volver rojito cual cigala, y no como el Cigala toh puesto de coca, no, como la cigalita de la que se aprovecha todo menos la cabeza, como tú, patán. Por otro lado, si la hembra está en la piscina, deberías saber que desde el agua no se liga, a menos que seas campeón olímpico de sincronizada, en cuyo caso no te tirarás desde un tercer piso. Así que ponte el tanga bueno, el de leopardo, y vete a contonear tus blancas nalgas ante ella. Harás el mismo ridículo, pero al menos estarás vivo.

10 Cosas que no haría si fuese el bueno de la película

BIBAN LOS VUENOS! Que tienen caballos más rápidos, mujeres más hermosas, y castillos más bonitos.
Que alcanzan las cimas más altas, los reinos más lejanos, y los corsés más alejados. A esos, a vosotros, yo os hago una ola individual, en plan cutre.
Ahora, volviendo a vosotros, o tristes y abandonados lectores. Los que tengáis un tiempo de rodadura ya en Koiora, recordaréis aquel post en que atacaba vilmente a los malos de la película, y a todas aquellas cosas que yo no haría en su pellejo (de estarlo, que soy buen tipo). Pues visto aquel post, vamos a rediseñarlo, pero ahora centrándonos en los buenos de la peli, los que ligan, los que llegan vivos, casi siempre, al final.
Esa posición (la de salir en grandote) ya te da una confianza distinta, sabes que pase lo que pase, tú vives. O si mueres, será ya con la película avanzada y después de haber conquistado a la actriz buenorra que sólo quiere dar el salto al papel de protagonista en alguna película romanticona.
Pero si eres el bueno, lo sabes, y tienes todas las de ganar, ¿Para qué caer en los errores de siempre? ¿No prefieres acabar con todo este asunto en 15 minutos y disponer del resto de la película para marcarte un monólogo?
Así que aquí os dejo una lista con esas 10 cosas que no deberéis hacer cuando os toque ser el bueno de la película (el malo ya me lo pedí yo), y que no se os rice en exceso el rizo o, que en el peor de los casos, acabéis muertos, probablemente porque os han cortado la cabeza.

 

 

1. No te lleves a tu pareja de aventuras

bueno1
Amas a tu pareja, eso está muy bien, tienes que besar a alguien al acabar, pero para eso puede esperarte en casa. Si te llevas a tu pareja, seguro que en algún momento se queda colgando de una mano en un precipicio, y tienes que dejar escapar al malo para ir a por ella. No, no, y no. Esto también se extiende a otros familiares, por ejemplo, tu hijo. Sé que no te vas a llevar a tu hijo de aventuras, pero revisa el maletero del coche, que a lo mejor se metió ahí. Puede que suene absurdo, pero la sobrina del inspector gadget nunca estaba invitada a las fiestas y siempre aparecía, ¿no?

(más…)

Al mejor de tres

Ahora que estamos acabándonos el mundial de futbol podemos hablar de él, mínimamente, así como una breve pincelada, porque con lo grande que es el campo, la cantidad de gente que hay en él, y la velocidad a la que se mueve el balón, el deporte es sumamente aburrido de ver. Se salva, por suerte, el meado que le echó Alemania por encima a Brasil, que fue entretenido (No porque tenga nada en contra de Brasil, sino porque al menos se veían goles, y movimiento). Pero es que, que un mundial se decida en tantos partidos a penalties es bochornoso, ni se mueven para intentar atacar, sólo piensan en volver a casa a tumbarse en sus colchones hechos de dinero, pero lo de dejarse los cuernos entrando a la bestia a marcar un gol… Menudo atajo de cobardes.

Hace unos días comentaba con mercucio un supuesto. El supuesto de que lleguen a penalties, como siempre, y ante la atenta mirada del mundo, el portero pare el primer tiro, y el portero contrario haga lo mismo con el propio. En la siguiente ronda, ambos jugadores marquen, y el patrón se repira una y otra vez. Y otra, y otra… Y no sólo empaten durante los 5 primeros tiros de rigor, sino que entren en un bucle infinito, en el que ya el deánimo de un portero al ver que al otro le marcan haga que ni intente tirarse, y los tiros se repiran y repitan.

10, 20, 70 penalties.

Y la gente ya empieza a irse del estadio, porque mañana es día laborable, y hay que llevar a los niños al colegio.

80, 98, 124 penalties.

Ya no sólo el estadio está casi vacío, sino que los propios jugadores están sentados alrededor del área, a nadie le apetece tirar, sólo se sientan, esperan, y el voluntario hace su intento.

150, 246, 638 penalties.

Ha amanecido, el presidente de la FIFA duerme abrazado al trofeo, y la emisión por televisión hace mucho que dejó de estar en directo. Mientras en un campo siguen lanzando penalties cada vez más despacio, y cada vez más fáciles de parar, en la otra mitad del campo, Fran, o Paquinho, siega el cesped, y mira de reojo a los 46 jugadores que aún siguen de vez en cuando golpeando sordamente al balón, muchos de ellos ya descalzos, o en vaqueros después de ir a ducharse.

1000 penalties.

Y ya han pasado días. Aún hay un tio en la sección 145H del estadio que grita con toda su alma cuando un balón llega con la fuerza mínima a los pies del portero, que la para por despiste. Ya nadie quiere ganar, pero nadie consigue perder.

1026 penalties.

Uno falla, el otro marca. Nadie parece darse cuenta de la situación, hasta que lo comenta el fisioterapeuta de los ganadores, que estaba apuntándolo en un bloc.

Unos han ganado, otros han perdido. Pero a nadie le importa.

Sólo quieren irse a casa.